Quiénes somos

Durandog comenzó su aventura en 2013 como un grupo de tutores de perros que nos juntamos con el ánimo de defender ante nuestro ayuntamiento el derecho a disponer de espacios adecuados en los que soltar nuestros perritos para que pudiesen correr y jugar.

Un tiempo después, conseguimos el objetivo de las zonas, y ahora hemos elevado nuestras metas con el fin de que puedan facilitar la convivencia con nuestros peludines y hacer de Durango una ciudad amable con los perros.

 

Nuestro campo de acción se divide en “directa” y “divulgativa”.

La acción directa engloba tanto rescates de animales víctimas de maltrato y abandono, como el emprendimiento de acciones legales contra los autores de los delitos.
Todos los animales que acogemos reciben la debida atención veterinaria (analíticas, tratamientos, cirugías, etc.) y son identificados y esterilizados antes de emprender la búsqueda de adoptantes comprometidos a proporcionarles una vida sana y feliz a través del Programa adopta.

Defendemos el “sacrificio cero”. Esto significa que establecemos una línea muy clara entre “el sacrificio” y “la eutanasia”. Nunca sacrificamos cachorros recién nacidos, ni animales cojos, ciegos, sordos o con enfermedades crónicas que sean tratables. Exclusivamente en caso de enfermedad en fase terminal que produzca un sufrimiento irreversible, se recurre a la eutanasia con toda la dignidad, el respeto y el amor que ellos merecen.

Estamos en contra de las camadas en el ámbito domestico. Para establecer un equilibrio y plantear una solución al abandono es la primera de las medidas y la solución más eficaz. Si bien tienen que ir acompañadas de otras acciones tanto legislativas como de los profesionales criadores. Como entendemos que no todos los seres humanos están capacitados para tener un perro

La acción divulgativa promueve campañas en diferentes medios de comunicación con el claro objetivo de educar a la sociedad en el respeto hacia los animales y los derechos que tienen a disfrutar de una vida digna y saludable.

Actuaremos para educar a las personas, con perros y sin ellos, a que aprendan su lenguaje. Porque el equilibrio en esta relación se mejora con la información y el miedo es producto del desconocimiento.

También reclamamos una serie de derechos básicos para las personas responsables de perros, como el libre acceso a espacios públicos (transportes, comercios, museos, parques, playas…) a la vez que defendemos firmemente la tenencia responsable de animales.

Alzaremos nuestra voz para que desaparezca la lista de PPP (perros potencialmente peligrosos) por la de DPP (dueños de perros poderosos).